viernes, junio 17, 2011

¿AUTONOMIA O EMANCIPACION CAMPESINA?


Por Clovis Díaz
Para explicar el concepto de “autonomía”, algunos analistas han levantado los nombres de pensadores de la talla de Emmanuel Kant, alemán ( 1724-1804), John Stuart Mill , inglés (1773-1836), y de otros ilustres, quienes habrían citado este concepto “por primera vez” en sus notables obras.   Mas, el vocablo autonomía tiene miles de años rondando en la cabeza de hombres y mujeres sean o no eruditos.
En nuestras latitudes, el principio podría haber causado sublevaciones kollas contra el despótico gobierno de los Incas y, heroicas  batallas de los aborígenes de la selva, contra sus esclavizadores.
En el Siglo Diecinueve,  durante la Guerra de la Independencia, en el Diario del Tambor Mayor José Santos Vargas,  autonomía se interpretaba con mucha razón como emancipación y libertad del pueblo patriota que luchaba por expulsar a las fuerzas invasoras de la Corona.
En la actualidad, el Artículo Uno  de la nueva Constitución del Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado, figura el concepto de “autonomías”. En consecuencia, la  autonomía sólo puede existir supeditada al Estado boliviano  y sus leyes nacionales.
El diccionario explica que “Autonomía, es la libertad de un país para gobernarse por sus propias leyes”. Sin embargo, grupos sociales de raigambre indígena, en nombre de una supuesta autonomía territorial asaltan empresas privadas vejando a funcionarios y  trabajadores. Tal es el caso de la Mina Sayaquira –- departamento de La Paz ---  violentada en la primera quincena de este mes de junio 2011.
Los asaltos o “tomas” de empresas privadas, de ninguna manera favorecen ni política ni ideológicamente al gobierno del Presidente Evo Morales. Al contrario. Son factores de ingobernabilidad; perjudican la gestión del primer mandatario al crear un clima de tensión y favorecen a la situación de crisis interna. Ahuyentan las inversiones nacionales y extranjeras y colocan a Bolivia en la punta de la pirámide de países con riesgo severo.
Hace un año exactamente, el entonces Ministro de Autonomías Carlos Romero, sugirió que la autonomía indígena es equivalente al autogobierno, pero que no significa reconstitución territorial originaria. La posición de Romero,  parecía un enfoque equilibrado contra las aspiraciones indígenas enfrascadas en reclamar soberanía sobre tierra y  territorio, desvalorizando en los hechos, la propia Constitución  promulgada el 7 de febrero 2009.
En aquella oportunidad, las comunidades indígenas, exigían la reconstitución de límites territoriales, sin importar ni tomar en cuenta que una nueva demarcación, podría afectar intereses departamentales, provinciales y locales. También reclamaban supuestos derechos sobre los recursos naturales existentes en las tierras comunitarias, como si el subsuelo fuera propiedad comunal y no parte indivisible del Estado nacional.
El asalto a la Mina Sayaquira, no debe quedar en la impunidad ni explicarse como un proceso normal en la lucha de clases. La proliferación de mini-Estados dañaría por siempre la existencia y unidad de nuestra heredad Patria. Está latente el peligroso equívoco al interpretarse “autonomía indígena  igual a emancipación indígena fuera del  Estado boliviano” (clovisdiaz@yahoo.es).


miércoles, junio 15, 2011

Año 2011: CRISIS DE ALIMENTOS




Por Clovis Díaz

Como un gigante sin control, que emplea descomunal fuerza para abatir lo que encuentra a su paso, el Decreto 748, sigue en pie. Aunque ya no figura en los papeles de la burocracia oficial, está presente en todos los hogares, causando angustia a padres de familia, hambre en la población y zozobra en el ejército de los sin empleo.

Sin lugar a dudas, en parte es causante de la inflación que este año podría alcanzar, dicen expertos, dos dígitos y no un 6 por ciento como sugiere el oficialismo.

Los efectos del gasolinazo, tampoco abandonan su lugar de nacimiento: el Palacio Quemado, recordando a los gobernantes su reciente pecado.

Escasez de Hidrocarburos

Para  enfrentar a la crisis de hidrocarburos, el gobierno del Estado Plurinacional precisa una inversión de aproximadamente 3 mil 500 millones de dólares destinada a la exploración y perforación de nuevos pozos productivos. La emergencia es tan perentoria, que en cuatro años más, según analistas externos, habría un colapso en el sistema productivo de Hidrocarburos.

Entretanto, galopa el déficit de las exportaciones de gas a la Argentina, cuyo gobierno ha manifestado su preocupación por el recorte de envío de gas boliviano.

Las inversiones habrían descendido hasta un 30 por ciento en solo un semestre del año 2010 y la situación se torna insostenible para el gobierno de Evo Morales, porque Bolivia importa 22 mil barriles de diesel y compra  gasolina en el mercado externo por un valor de 86 millones de dólares.  La suma podría elevarse con los nuevos precios internacionales de los hidrocarburos, debido a los conflictos en Egipto, Yémen y esencialmente en Libia, una de las naciones más ricas en petróleo.

La escasez de hidrocarburos, dice el gobierno, se debe al contrabando. Cuando en realidad, es consecuencia directa de la inestable política de hidrocarburos, de la nacionalización, de la inseguridad jurídica; también por no contratar profesionales  experimentados.

Militantes oficialistas sin ninguna trayectoria en tan especializado ramo,  pero con un largo curriculum sindical, fungen de presidentes y directores de YPFB (Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos), acentuando la mala gestión.


Escasez de alimentos

No es consuelo para nuestros coterráneos sin trabajo y sin azúcar, enterarse que 44 millones de personas en el Planeta Tierra, están bajo el umbral de la pobreza. En Bolivia, dos millones de ciudadanos sobreviven junto a sus familias, en extrema pobreza. Personeros del gobierno, sugieren que ante la crisis alimentaria mundial, los bolivianos deberíamos armarnos  de paciencia.

¿Qué le puede importar a los grupos sociales azotados por la constante pobreza y la fatalidad, que en el mundo la crisis alimentaria supere niveles no experimentados? En nuestro país, la crisis de alimentos más que noticia, es compañera de infortunio y mortaja de miles de niños desnutridos.

Algo similar ocurre en América Latina, espacio en el que se calcula unos 26 millones de personas, a punto de ingresar en niveles de miseria económica y alimentaria.

La FAO, afirma que continuará en incremento el precio de alimentos en todo el mundo;  que el 2011, afectará la canasta familiar.

Movilizaciones sociales

 La escasez de alimentos se transforma en el gran motor de movilizaciones. Recordemos que, en la ciudad de Oruro durante los festejos cívicos del 10 de febrero, una marcha convocada por la Central Obrera Departamental, logró que la comitiva oficial encabezada por el primer mandatario, abandonara los festejos; días más tarde, otro mitin  popular salido de El Alto a la ciudad La Paz, planteó la renuncia de la nueva Ministra de Desarrollo, Teresa Morales y amenazó deponer al actual presidente boliviano porque, “si bien la lucha del pueblo alteño llevó al poder a Evo Morales, será el pueblo alteño también el que lo baje”.

Está claro que los efectos colaterales del frustrado gasolinazo, perjudican directamente a la gobernabilidad del país, factor que ya lo vemos en el escenario nacional; además, diluyen poco a poco la imagen del  primer caudillo indígena en la presidencia del Estado Plurinacional.

A tal punto esto es cierto, que el rechazo a su mandato, insistente en la desaparecida “media luna”, se enraíza ahora en el occidente boliviano, espacio territorial-político que dio el triunfo electoral en dos ocasiones al mandatario.






Críticas

La crítica de grandes sectores populares contra el gobierno, cobra nuevos bríos por la aparente doble moral de la institución oficial EMAPA (Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos), sindicada por juntas vecinales y amas de casa, de comercializar y favorecer con azúcar y otros productos a dirigentes y militantes del Movimiento Al Socialismo (MAS); también por ejercer el oficio de una empresa que, siendo pública, asume roles de privada, con la diferencia de que no paga impuestos, en competencia con los comerciantes e importadores de alimentos.

EMAPA, al saber con anterioridad el lanzamiento del gasolinazo, habría hecho acopio de azúcar pagando menor precio y luego elevó los precios de esa mercadería cuando el gobierno retiró el Decreto 748. En la segunda semana de enero de este año, EMAPA cotizó el kilo de azúcar de 4,30 a 5.30 bolivianos. Quince días después, elevó el kilo de azúcar a 7.50 bolivianos incrementado el costo en un 74 por ciento, a título de parar la especulación y el contrabando. El consumo nacional de azúcar sería de 7 millones 500 mil quintales anuales.

Los antecedentes históricos en el tema del azúcar, testimonian que los ingenios azucareros superaron, año tras año, los niveles de consumo nacional y que las exportaciones iban viento en popa. Hace dos años, la producción alcanzó 11 millones 500 mil quintales. Es decir, había un superávit de 4 millones de quintales de azúcar.

Hoy, la tendencia del crecimiento en la producción agrícola es negativa. Algo tiene que ver el cambio climático, pero sustancialmente, influye la prohibición de exportar alimentos; la ofensiva de institutos agrarios oficiales contra los grandes propietarios de la tierra y la constante ocupación de “asentamientos” humanos, en propiedades privadas.

El azúcar distribuido en camiones por EMAPA, o no alcanza para la población o desaparece por arte de magia. La Ministra de Desarrollo Productivo, Teresa Morales, muy optimista, afirmó que “las filas por el azúcar se van reduciendo”, pero no es cierto. El gobierno debido a la tremenda escasez, importará en marzo 1 millón 200 mil quintales de azúcar y más 35 mil toneladas métricas de maíz destinadas a los productores avícolas y lecheros que amenazan elevar el precio de sus productos.

La futura cosecha de 140 mil hectáreas de arroz boliviano, (450 mil toneladas métricas de arroz), debido a la inclemencia del clima  y otras circunstancias, ha sido postergada hasta marzo-abril. Entretanto, el precio por kilo de este producto subió de 6 a 8 bolivianos creando más problemas al Poder Ejecutivo.

Ante el descalabro político causado por cierta corrupción en la venta de alimentos, la empresa estatal difundió una Resolución Administrativa el 16 de febrero de este año, en la que despide a por lo menos dos ejecutivos y designa a un nuevo funcionario “Gerente de Acopio, Transformación  y Comercialización a.i. de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos, como Responsable de Contratación Directa sin límite de cuantía”. La purga interna en EMAPA, no restablecerá su credibilidad perdida.

COB-Gobierno

Pedro Montes, el más cuestionado de los ejecutivos de la Central Obrera Boliviana, desprovisto de verdadera autoridad sindical por su afinidad con el gobierno y presionado por miles de afiliados, aceptó a regañadientes el paro  movilizado del viernes 18 de febrero que reunió a obreros, mineros, gremialistas, trabajadores de  Salud y de sectores populares para cuestionar la gestión del MAS.

Durante las protestas callejeras, la COB y gremios paralizaron la sede de gobierno primero en rechazo a cualquier elevación del costo de pasajes en el servicio público; segundo, reclamando un salario justo ante la elevada inflación;  tercero, contra la escasez de alimentos y cuarto, como sucedió en las ciudades del interior, exigiendo la renuncia de los principales ejecutivos del gobierno.

La Central Obrera Boliviana, recibió en la tarde del viernes, el apoyo indirecto de la Federación de Maestros Urbanos de La Paz y de otros sectores populares alarmados por el peligroso rumbo que toma la economía doméstica.

La marcha convocada por la COB, no fue una más en la historia de los movimientos sociales. Recobró en cierta forma el antiguo brillo de la casa matriz de los trabajadores, imponiendo su liderazgo a nivel nacional.  Aglutinó a las fuerzas vivas del país en un solo grito de protesta pacífica (por el momento), contra la escasez de alimentos y las nuevas tarifas que pretende imponer el gremio de los transportistas.

Jaime Solares, ejecutivo de la Central Obrera Departamental de Oruro, reiteró que el aumento salarial debería alcanzar un promedio de 8 mil bolivianos, porque esa suma apenas cubriría el costo de la canasta familiar.

La Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia, CSUTCB, no asistió como organización a las marchas de protesta, pero sí hubo contingentes indígenas que manifestaron su repudio a la política económica y contra el desabastecimiento de productos alimenticios.

Nacionalismo

Un detalle muy interesante, fue que todas las manifestaciones populares llevaron como estandarte de lucha la bandera tricolor de Bolivia. Algunos comentarios del oficialismo estiman que, las marchas de los movimientos sociales, tienen una fuerte carga anti-campesina. Nada más falso. Lo correcto sería ver que las marchas están motivadas no sólo por la escasez de alimentos y los precios en alza; sino también por un profundo nacionalismo.

Parece que las grandes mayorías que pueblan las ciudades han identificado a la wiphala como emblema particular del actual gobierno y por tal motivo, creemos, no aparece ni por asomo en los mitines, como bien puede ser probado en las grabaciones de televisión sobre el tema.

¿Nueva correlación de fuerzas?

Es posible que estemos ante el nacimiento  de una nueva correlación de fuerzas, desfavorable al gobierno del MAS. Diferentes organizaciones sociales establecidas históricamente en los cuatro puntos cardinales de nuestro país, anuncian la continuidad de marchas, bloqueos y paros contra la política económica del gobierno, mientras el campesinado permanece mudo o indeciso.

El MAS, partido del gobierno,  no reacciona ante la ofensiva obrero-citadina. Va perdiendo terreno ante el despertar de la Central Obrera Boliviana, la clase media, fabriles y otros sectores populares descontentos.

La  escasez de alimentos, el alza de las tarifas de transporte, la inestabilidad política, los desaciertos en las relaciones bilaterales con Chile, el superficial cambio de ministros, la corrupción, etc., estarían obligando al país a buscar, tal vez, otra alternativa de sobrevivencia y desarrollo diametralmente opuesta a la que practica el MAS.

El plato fuerte

En consecuencia, el plato fuerte del primer trimestre 2011, es la escasez de alimentos y  el alza constante en los productos de la canasta familiar, acompañado de  protestas callejeras, más numerosas y violentas.

Para representantes del Estado Plurinacional, la culpa de la escasez de productos alimenticios es culpa de los “malos empresarios”. Sin embargo, la  población ha comprendido que son insuficientes los discursos para explicar por qué el gobierno no ejecuta su proyecto de soberanía alimenticia.

Producir  alimentos

En el año 2008, el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), durante el foro “El mundo tiene hambre”, analizó el problema que hoy tratamos. Una de sus conclusiones alertaba entonces que la crisis mundial de alimentos afectaría a nuestro país.

“El mundo tiene hambre y Bolivia puede ayudar al mundo produciendo más alimentos, generando para sí soberanía alimentaria y empleos” postulaba el IBCE,

La sugerencia está vigente: Bolivia debe producir alimentos para el mercado interno y exportar su producción excedente. Algo posible por las riquísimas tierras en el territorio  nacional. Lo dramático es que, sin garantías a la propiedad agrícola, sin incentivos a la inversión nacional e internacional; sin aliciente a las exportaciones y sin seguridad jurídica, es sumamente difícil, que nuestro país remonte la crisis de alimentos y de energía.

El reto no sólo es enfrentar la crisis, sino superarla y transformar a Bolivia de país dependiente de alimentos y energía, en nación exportadora de productos alimenticios: Nuestra Patria posee 15 millones de hectáreas “posibles de producción agrícola”, de las que se aprovecha apenas 3 millones de hectáreas, asegura el IBCE.

La verdadera riqueza no está en la producción y exportación de hidrocarburos y otros recursos no renovables; radica en la producción de alimentos para Bolivia y el mundo; industria que no se agota: puede ser renovada y mejorada cosecha tras cosecha hasta alcanzar parámetros de verdadera soberanía alimentaria.

Bolivia debería abrir este vital escenario, anulando restricciones y otras medidas que ahuyentan la inversión y más bien, apoyar cualquier iniciativa privada que tenga proyectos destinados a incrementar la siembra en gran escala de alimentos que además, genere empleos para miles de hombres y mujeres hambrientos de trabajo.

POTOSI: URANIO EN EL CERRO PAHUA


Por Clovis Díaz de O. F.

Oculto entre los problemas que distancian a las poblaciones hermanas de Potosí y Oruro; camina aún clandestino, el  posible y mayor conflicto de nuestra  Historia republicana, superior a las dos guerras de Chile y Paraguay con Bolivia: la existencia de uranio en el cerro Asanta-Pahua ubicado en el departamento de Potosí.

Visto desde un satélite, el Cerro Asanta-Pahua de color marrón claro, tiene la forma de un herraje, cuyas escarpadas entrañas albergan piedra caliza, amén de cuantiosos minerales y metales. En la base montañosa, brilla una laguna y paralela a ella,  corre el Río Marques. El elevado lomo del Asanta-Pahua, mira hacia Sevaruyo, población orureña señalada para la instalación de una fábrica de cemento, que aprovecharía la piedra caliza potosina.  La fábrica, supuestamente seria construida por un consorcio de Irán. 

El uranio, puede ser bien o mal para nuestra Patria. Todo depende cómo las autoridades nacionales, manejen el tema. Si éstas favorecen a países cuestionados en la ONU como gobiernos hostiles por mantener una política atómica adversa a la seguridad mundial, Bolivia estaría en el centro de la tormenta, cargando sobre sus espaldas, riesgos inminentes. Si por el contrario, las autoridades comercializan e industrializan el uranio en los marcos establecidos por el concierto internacional, nuestro país nada tendría que temer. Los ingresos económicos por el uranio ayudarían a mejorar el nivel de vida no sólo de las poblaciones en pugna, sino y lo mas importante, de toda Bolivia.

Haciendo abstracción de los límites entre Potosí y Oruro, reitero,  el cerro Asanta-Pahua contiene un mineral estratégico que pertenece al Estado boliviano, pero su utilización y destino final, interesa también a países inscritos en la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El uranio del Asanta-Pahua, ha dejado de ser motivo regional. Ahora es tema de interés mundial. Por eso mismo, el recelo es que nuestro uranio, de alta ley, podría ser explotado quizás, con fines no pacíficos por naciones distantes que tal vez, alientan  proyectos atómicos ofensivos.  Por lo tanto, lo que podría suceder con la producción de este metal, compete a todos los bolivianos y sus instituciones, entre ellas, las Fuerzas Armadas.

El uranio, es un bien con potencial de energía benéfica. Que su valor estratégico-económico, sirva para combatir el hambre, la pobreza y el desempleo;  que genere un ciclo pacífico de alto desarrollo tecnológico y abra nuevas oportunidades para quienes habitamos los cuatro puntos cardinales de nuestro espléndido y riquísimo territorio patrio. Que el uranio, no se transforme en el peor problema de la Historia de Bolivia (clovisdiaz@yahoo.es).

viernes, mayo 19, 2006

BOLIVIA: EL PROBLEMA DE LA TIERRA

La nacionalización de hidrocarburos y su reciente complemento: “la recuperación de la propiedad de las acciones de las empresas petroleras capitalizadas, ANDINA S.A., TRANSREDES S.A. y CHACO S.A., a cuyo fin las Administradoras de Fondos de Pensiones (BBVA Previsión AFP y Futuro de Bolivia AFP), están obligadas a transferir la titularidad de dichas acciones a YPFB, inmediatamente después de realizada la reversión, en un plazo no mayor a un día hábil administrativo”, causan problemas diplomáticos, políticos, comerciales y sociales a los países relacionados con Bolivia.
En Brasil, la nacionalización agudiza tendencias contra el presidente Luiz Inácio Lula Da Silva. La gran empresa brasileña, la prensa y la oposición política, rechazan la nacionalización y la inamistosa actitud del gobierno boliviano contra Brasil.
En España, la carta al presidente José Luís Rodríguez Zapatero, firmado por Evo Morales, disculpándose de sus fuertes palabras en Viena, que recordaron la etapa colonial en el Altoperú (hoy Bolivia), ha pasado a segundo plano por la reciente medida expresada en el decreto 28711 que confisca las acciones administradas por las AFPs.
El malestar de la banca española y de instituciones de prestigio, son elocuentes y podrían influir respecto a la cooperación económica y sobre todo, hacer que marche activamente un frente de empresas españolas que no ve con buenos ojos al gobierno de Evo Morales.
El Banco Bilbao Vizcaya y Argentaria, cuya subsidiaria en Bolivia es la AFP Previsión, ha presionado al gobierno español, para que tome cartas en este delicado asunto.
La nacionalización y la entrega forzosa de las acciones en poder de las AFPs, son dos problemas que ponen en tela de juicio, las buenas relaciones de Bolivia con sus inversores. Es decir, la “recuperación de la propiedad estatal”, castiga más a los países relacionados directamente con las empresas petroleras, que a Bolivia en el corto plazo.
Redistribución de la tierra
Surge un tercer elemento en este proceso que atañe directamente a la estabilidad política, económica y social de Bolivia: La redistribución de la tierra.
Indudable, es un tema muy delicado y que involucra dos frentes, digámoslo, antagónicos. Uno, integrado por los productores de la agroindustria y toda la cadena productiva. Por ejemplo, ganaderos, madereros, castañeros y cultivadores de soya. El otro frente, organizado en el Movimiento Sin Tierra (MST), punta del iceberg que aglutina a campesinos de todo el país desde aproximadamente cinco años atrás. El Ministro de Desarrollo Rural y Agropecuario, Hugo Salvatierra, es un hombre muy cercano al MST.
Alvaro García Linera, presidente a.i. de Bolivia, anunció que la redistribución de tierras, eliminará “latifundios ociosos” y la entrega entre 2 a 4.5 millones de hectáreas de tierra al sector campesino. “La meta es reducir la pobreza de un 40 por ciento de la población que vive en el campo y la suerte de 650 mil familias con parcelas de sobrevivencia que ganan menos de 1 dólar por día, en condiciones parecidas a las de Somalia o Haití”.
El gobierno de Evo Morales y el partido Movimiento Al Socialismo (MAS), afirman que durante la primera Reforma Agraria (2 de agosto de 1953), realizada por el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), apenas benefició al 5 por ciento del campesinado. Los grupos dominantes, se hicieron dotar de 32 millones de hectáreas, mientras que los campesinos apenas recibieron entre 1 y 2 millones de hectáreas de tierra.
“El sector empresarial ya tiene suficiente y no va a pedir más cuando muchas veces no producen”, agregó García Linera.

Las tierras dotadas por el Estado deberán ser usadas con una visión de sostenibilidad. De lo contrario, el gobierno las expropiará de inmediato, dijo el vicepresidente y actual presidente interino de Bolivia.
La “segunda reforma agraria” tendrá de escenario principal, a los departamentos de Pando, Beni y Santa Cruz, oriente boliviano.

Pando, situado al noroeste de Bolivia, tiene una superficie de 63 mil 827 kilómetros cuadrados; el 5.8 por ciento de la superficie nacional total y es el quinto departamento más extenso del país. El 93.1 de este territorio está cubierto de bosques que contienen 272 especies de árboles y palmas. Además de la madera, Pando produce goma natural y castaña. La vocación de Pando, es la producción de goma, castaña y madera.

Beni, tiene una superficie de 213 mil 564 kilómetros cuadrados. Constituye el 19 por ciento del territorio nacional. Ocupa el segundo lugar en extensión territorial. Tiene grandes ríos navegables que desembocan en el Río Amazonas. Posee inmensas llanuras aptas para la cría de ganado. Su vocación es la ganadería y posee alrededor de 3 millones de cabezas de ganado vacuno. Además produce castaña y algo de goma natural.

Santa Cruz con sus 370.000 kilómetros cuadrados, es el más extenso de Bolivia, y ocupa la parte centro-oriental del país. Aunque predominan en su geografía las llanuras y espesos bosques ricos en maderas de construcción y ebanistería, una cuarta parte de su territorio está constituido por terrenos montañosos. Es el departamento productor de soya. Las Exportaciones No Tradicionales (ENT) despachadas desde Santa Cruz en la gestión 2003 alcanzaron la suma de 502 millones de dólares americanos en bienes agropecuarios, forestales, agroindustriales, y manufactureros. Experimentó un incremento superior al 19% en términos relativos respecto del 2002, equivalente a un crecimiento de las ventas por 82 millones de dólares en términos absolutos, lo que ha significado un gran aporte al desarrollo del país y la generación de empleo. Santa Cruz ha exportado más de 300 productos en el 2005, a la cabeza de oleaginosas: torta de soya (215 millones de dólares); aceite crudo de soya (99 millones); grano de soya (25,5 millones); azúcar refinada de caña (18,5 millones); aceite refinado de soya (17 millones); harina integral de soya (14,5 millones de dólares) y ventas de muebles de madera por 8 millones de dólares. El departamento de Santa Cruz, en los últimos veinte años, ha logrado desplazar el poder económico del occidente y además, en la actualidad, tiene gran influencia en el destino De Bolivia.
Es el promotor de las autonomías departamentales.

Ante el anuncio de varios decretos destinados a la redistribución de “tierras ociosas”, las instituciones cívicas y empresariales de Santa Cruz, han convocado al gobierno de Evo Morales a una reunión, mientras que en el occidente del país, una fracciòn recalcitrante del Movimiento Al Socialismo, inició la campaña contra el SI a la autonomía de Santa Cruz, rechazando cualquier compromiso con las autoridades, en particular con el Prefecto Rubén Costas. En las principales ciudades del occidente boliviano, los muros amanecieron con el “NO a la autonomía”, como una advertencia a los comiteístas de Santa Cruz que están en campaña por una franca descentralización. Santa Cruz, Beni y Pando, se reúnen de emergencia en la ciudad de Trinidad, Beni, este jueves, para tomar decisiones conjuntas.

Conclusión

El presidente interino de Bolivia, Alvaro García Linera, ha expresado con claridad, que la redistribución de tierras, es “sólo para los campesinos” y aunque aceptó el diálogo con autoridades, entes cívicos y empresarios de los departamentos de Pando, Beni y Santa Cruz, la decisión será una realidad en breve.
Si bien la nacionalización de hidrocarburos y la obligatoriedad de que las AFPs entreguen las acciones de las capitalizadas gratuitamente al Estado boliviano, han tenido amplia repercusión en el exterior, en Bolivia, han sido medidas que en la práctica no tocaron los intereses internos. El problema de la tierra, es vital no sólo para el Poder Ejecutivo que tiene muchas esperanzas en la dotación de tierras a las bases campesinas que, con seguridad votarían por el MAS en la Constituyente del 2 de julio, sino que, por otra parte, empresarios del oriente boliviano, podrían alzarse en contra de esta medida.

La redistribución de tierras, es un tema candente que ha despertado el recelo de los poseedores de grandes extensiones de tierra; de los soyeros, madereros, ganaderos y castañeros, grupo de gran poder económico-político y que se diferencia del resto del país, por su decisión de “defender las tierras”.
Si el gobierno boliviano no logra entendimiento con este poderoso sector, la estabilidad política y social podría sufrir deterioro y de ahí, a la ingobernabilidad, sólo hay un paso.

sábado, abril 22, 2006

BOLIVIA Y SUS MITOS

Por Clovis Díaz

Bolivia, país multiétnico; plurilingüe, multifacético, diverso desde cualquier punto de vista, tal vez debido a fuertes contrastes del ecosistema y de un componente mitológico siempre presente, vive de sus mitos que para una mayoría, son absolutas verdades. Veamos algunos de ellos.
1.- EL MUNDO ESTA EN DEUDA CON BOLIVIA
Desde los primeros pasos, los futuros ciudadanos escuchan a sus padres y maestros, que el mundo tiene una deuda con Bolivia. Cuando llegan a la juventud, continúan escuchando el mismo padrenuestro Luego en el empleo, en el sindicato, en la casa, en el partido político, en el club deportivo y en reuniones sociales, tanto se ha escuchado que “el mundo está en deuda con Bolivia”, que el ciudadano toma la frase como una verdad irrefutable. No es raro, en consecuencia, que Bolivia espere que el universo pague tamaña deuda.

2.- BOLIVIA: PAIS SENTADO EN UNA SILLA DE ORO
Los bolivianos aprenden en la escuela que están sentados en una silla de oro y que sin embargo son pobres. Profesores y catedráticos dicen que en el subsuelo existe oro, minerales preciosos, estratégicos; petróleo y gas. Que verdaderos mares internos en forma de ríos son navegables; que hay abundante agua potable; que sus bosques amazónicos son más grandes que algunos países europeos; que el salar más grande del mundo está en Bolivia y que pese a toda esa riqueza, la población vive en extremos de pobreza.

3.- LA CULTURA ANCESTRAL
Ideólogos del retorno histórico, siembran en comunidades indígenas, pueblos selváticos y barrios marginales de las ciudades que, “ha llegado la hora de recuperar la tierra, el territorio de nuestros antepasados y retornar si no es al Imperio de Tiwanaku, por lo menos al sistema del Imperio de los Incas”.
Ciudadanos pertenecientes a las etnias aymara, quechua y guaraní, están juramentados para que el retorno a la cultura precolombina, al pasado glorioso, sea una realidad inmediata.
4.- EL MUNDO TIENE QUE CAMBIAR
Para muchos bolivianos, el mundo tiene que cambiar y de ninguna manera, Bolivia. Este mito, es tal vez el que más goza de prestigio. ¿Qué es el mundo frente a toda la historia y cultura ancestral? Sin Bolivia, las naciones vecinas y el mundo, no tendrían materia prima barata.
5.- EL QUE TIENE EL PODER MANDA
Y para no cansar a nuestros lectores, citamos otro de los mitos bolivianos: “el que tiene el poder manda”.
Por encima de las leyes, de las buenas costumbres y del sentido común, está el poder y se ejerce tanto en dictaduras como en democracia y quién no está en las alturas del poder, debe someterse o recibir el castigo que merece.

jueves, agosto 25, 2005

El té de Taiwan

Asombra al Occidente, cómo una planta puede influir tanto en las relaciones humanas y hasta en la manera de darle sentido a la vida. El té es parte esencial de la identidad del enorme continente asiático. Esta planta aromática, acompaña desde remotos tiempos a los pueblos del Asia y desde principios del Siglo Diecisiete, a Europa y el mundo.
Cuentan las tradiciones que en el año 2337 antes de Cristo, el emperador Shen-Nung, acostumbraba hervir agua bajo un pequeño árbol y que casualmente, con la brisa varias hojas de la planta cayeron en la marmita. Cuando el ilustre bebió el agua, se maravilló del aroma y del gusto, ordenando a sus súbditos que cultiven aquel vegetal Así, de acuerdo a la leyenda, no hubo autoridad ni personaje de la antigua China, que no lo consumiera. En principio, beber té, fue símbolo exclusividad, de poder y de clase. Un monje budista llamado Lu Yu, escribió el primer Clásico del té.
A mediados del Siglo Diecisiete, el té se había convertido en ritual obligatorio de la nobleza británica. El snobismo de los nobles, fue factor decisivo para que el consumo de té se generalizara en el resto de Europa.
En el continente americano, el té también hizo historia. No olvidemos que la guerra de Independencia de Estados Unidos, comenzó rechazando los altos impuestos al té, importado desde Inglaterra a las colonias. En 1767, los patriotas arrojaron un cargamento traído por la Compañía de las Indias Orientales.
Pero volvamos a una de las naciones que cultiva el té y las mil formas de servirlo: Taiwan, en la que también existía y existe el té silvestre. Un folleto sobre este aromático vegetal, publicado por la Oficina de Información, explica que los actuales tés, se originaron de plantas silvestres. Existen dos tipos, cuya diferencia primaria se encuentra en el color de sus brotes. El té de montaña de brotes verdes y el té de montaña de brotes rojos.
En 1860, el comerciante inglés Jhon Dodd, promovió la importación del té de Taiwán hacia Europa en las variedades oolong, baojhoung y negro. Pronto, el té taiwanés ocupó el primer lugar entre los tres productos de importación: té, azúcar, alcanfor.
En 1949, Taiwan introdujo los tés verdes tostados, jhu y mei. En 1963, el té verde, cocido al vapor o té sen, fue exportado al Japón.
En la década de los años 70 del Siglo Veinte, el gobierno creó la Organización para el mejoramiento del Té de Taiwan. Datos que reflejan la importancia de este producto. En aquellos años, también se fundó la "Casa de Té del Kung Fu" y a partir de entonces, las casas de té abundan en toda esta República, que previo ritual, sirven a los gustosos consumidores, té en sus variedades baojhung, dongding, pengfong, tieguanyin; té del pozo del dragón, etc. El aroma y el color de estos tés, tienen su secreto en el tratamiento que se da a las hojas del té, el agua y en la experiencia de quienes dirigen las casas de té.
¿Preguntarán, por qué esta nota sobre el té? Porque en Bolivia, tenemos también la suerte de servirnos el Té de Taiwan, aunque todavía no se conocen las casas especializadas en tan aromática planta. Pero, todo llega a su tiempo.

lunes, agosto 15, 2005

Investigación: EL CASTIGO EN EL IMPERIO DE LOS INCAS

La visión de un Imperio Inca intachable, benefactor, desinteresado, amante de su gente y de los pueblos "conquistados", como nos lo retrataron algunos cronistas de la Colonia influenciados por la obra del Inca Garcilazo de La Vega, va cediendo espacio a una imagen diferente, real y más humana.
El indio escritor y dibujante Guamán Poma, que recorrió el antiguo Perú a pie o en su fiel caballo Guía, acompañado en oportunidades por su hijo Diego y sus dos perros, nos ha legado en su obra "Nueva Crónica y Buen Gobierno" concluida en 1615, una disección de lo que fuera el Imperio de los Incas.
Sin dejar de apuntar el acierto en la organización del Imperio andino, ni desconocer leyes que protegían a los súbditos; sin ocultar su orgullo por las obras de ingeniería en la construcción de templos, caminos, puentes. Sin retacear admiración por los canales de riego y el avance de las ciencias de la época, Guamán Poma de Ayala, relata con fidelidad los errores y los horrores cometidos en nombre de la supuesta divinidad de los Hijos del Sol.
En la original crónica, ilustrada con prolijidad por el autor, surge una especie de denuncia histórica, reiterativa, cuando Poma se refiere a los castigos infligidos a hombres, mujeres y niños e incluso, contra caciques y mandones. Pese a que el singular cronista añoraba y defendía ante la Corona el derecho de los pueblos incas a su libertad, Guamán Poma como historiador supo cumplir su misión al mostrarnos la otra cara de la moneda: La crueldad de los castigos corporales.
Comentando sobre los "indios de la tercera edad" anteriores al Incanato, escribió que "todo era felicidad y fiesta" y que ya sometidos como parte del sistema, "por temor no se alzaban contra el Inca, a pesar de que habían descendientes de los reyes antiguos que eran más que él. Por este miedo callaban".
Falsificación de la historia
Uno de los sistemas de opresión ideológica, fue la falsificación de la historia anterior a los incas de manera que, estos superhombres se convertían en el principio y el fin de las ideas políticas y de la cultura. Fuera de ellos, no existía organización social ni Estado. El mestizo Inca Gracilazo de la Vega, repite en su obra "Historia de los Incas" esa concepción antihistórica.
Según el Imperio, las poblaciones andinas antes de ser dominadas por los Incas, vivían en estado salvaje y en supina ignorancia. Sometidos los indios de otras etnias, gracias a la sabiduría inca, ganaron el título de seres humanos.
Hoy se sabe que por mandato y conveniencia de Pachacutec Inca Yupanqui, aquella mentira histórica, conocida como la "historia oficial de los Incas", fue impuesta por la fuerza a lo largo de años y borró de la mente de los pueblos sometidos, la verdadera historia de las comunidades precolombinas.
Ese atentado moral, ético y psicológico que robó a las poblaciones sus verdaderas raíces ancestrales, creó una gran laguna en la mente de los nativos. Las consecuencias son arrastradas y las sentimos aún hoy en día, cuando etnias como la aymara por ejemplo, no saben explicar su origen histórico aceptando como único punto de referencia histórica, al supuestamente bondadoso y equitativo Imperio de los Incas, como nos asegura Felipe Quispe, dirigente del Partido Indigenista Pachacuti (MIP), ideólogo trasnochado del retorno al idílico y supuestamente justo Imperio incaico.
Los espías mitimaes
Colonias enteras de habla quechua, pertenecientes al antiguo Imperio de Perú, fueron trasladados a tierras lejanas. Tal es el caso de quechua-parlantes que viven en nuestros días en las zonas eminentemente aymaras. Amarete, comunidad cercana al pueblo de Charazani, es un ejemplo viviente.
Poma de Ayala, dice que esas colonias quechuas trasladas a tierras conquistadas por los incas, "eran veedores", encargadas de que se cumplieran las leyes. Es decir, representaban muchas veces la autoridad inca y como es de suponer, espiaban los actos de la comunidad. Al primer síntoma negativo, comunicaban al Cusco lo que sucedía. La respuesta no se dejaba esperar: Castigos ejemplares y hasta la muerte.
Terror y gobernabilidad
El terror fue uno de los recursos sicológicos mas utilizados por los incas para afianzar la gobernabilidad del Imperio. Tras el simpático "ama sua, ama khella, ama llulla" se escondían terribles normas contra los infractores. Numerosas vasijas de cerámica y esculturas líticas, testimonian los efectos de los crueles castigos en nombre de los hijos del Sol: Rostros desfigurados, labios y lenguas cortados, dedos y extremidades cercenados, etc.
El mejor compendio del terror aplicado a los pueblos andinos por los incas, está registrado por Guamán Poma de Ayala quien afirmó en 1615 sobre el mandato de Tupac Inca Yupanqui: " Mandamos que en nuestro reino ninguna persona blasfeme al Sol mi padre, ni a la luna mi madre, ni a las huacas ni a mí el Inca ni a la Coya, pues los haría matar... Mandamos que no haya ladrones ni asaltantes y que en la primera falta se les castigue con 500 azotes y en la segunda falta fuese apedreados y muertos y que no se entierren sus cuerpos; que se los coman las zorras y los cóndores".
El castigo mayor –dice Guamán Poma—se cumplía en las prisiones y cárceles de los Incas. "El Zancay, cárcel perpetua, era para los traidores y para los que cometían grandes delitos...era una bóveda debajo de la superficie, muy oscura donde se criaban serpientes, leones (pumas), tigres, osos, zorra, etc. Tenían muchos de estos animales para castigar a los delincuentes, traidores, mentirosos, ladrones, adúlteros, hechiceros murmuradores contra el Inca. A éstos los metían en la cárcel para que se lo comieran vivos".
Los indios de las comunidades intervenidas no podían comer los mismos alimentos que consumía el Inca. Hacerlo equivalía a la pena de muerte.
A continuación, un dato espantoso: El inca tenía una mansión y en ella, "tambores hechos con la piel de los principales que fueron traidores y rebeldes. El tambor era de cuerpo entero. A estos tambores de les llamaba runatinya (tambor de piel humana, de hombre desollado). Parecía vivo y con su propia mano tocaba la barriga. El tambor era la barriga (...) y con otros rebeldes hacían de su cabeza mates para beber chicha; flautas de los huesos y gargantillas de los dientes y muelas".
Discriminación de la mujer
La vida de la mujer en el incario, nada valía. La discriminación fue total: "Mando –ordenaba el Inca-- que ninguna mujer sea testigo por ser embustera, mentirosa, pusilánime, de poco corazón, egoísta (...) Que la viuda no descubra su cara seis meses, ni que salga de casa y que lleve luto un año. Y que no conozca hombre el resto de su vida (...) Que muera la mujer que abortó un hijo". El cronista indio prosigue: "Al Inca difunto lo enterraban con mucha vajilla de oro y plata. Y mataban a los pajes, camareros y mujeres que él había querido. Y a la mujer querida la enterraban como señora Coya. Y para ahogar a estos primero los emborrachaban; les abrían la boca y le soplaban coca molida, hecha polvo..."
Ni los familiares se salvaban
Fue notable la reacción entre sucesores al incanato. Así sucedió con el Inca Huáscar, que murió en manos de los capitanes Challcochima Inca y Quisquis Inca, por órdenes de Atahuallpa, hermano de Huáscar. "Se burlaban de él cuando lo tenían preso; de comer le daban basura y suciedad de personas y perros. Como si fuera chicha le dieron de comer orinas de personas y de carneros; en lugar de coca le dieron hojas amargas y en lugar de ceniza de mascar coca le dieron suciedad de persona machacada...Después de haber muerto a Huáscar, los enemigos fueron al Cusco y mataron a todos los príncipes y princesas de linaje inca hasta las preñadas", escribe Poma de Ayala.
La presente nota de investigación, sobre el castigo impuesto por los Incas a los pueblos sometidos, persigue el objetivo principal de mostrar que los Incas reinaron en el Tahuantinsuyo (incluido el territorio que hoy es Bolivia), por el terror y el sistema impositivo, aunque sus defensores, entre ellos algunos cronistas, reiteramos, como Inca Gracilazo de la Vega, omitan por razones explicables, la inmisericordia de los invasores.
¿Herencia?
Los resabios de aquellas lejanísimas jornadas de castigos, especie de cruel herencia, aún percibimos en los linchamientos cotidianos que se dan en algunos departamentos, provincias y pueblos de Bolivia y Perú. En efecto. Ladrones, antisociales, violadores y personas dedicadas al hurto de ganado, si tienen la desgracia de ser apresados por la turba, después de una terrible golpiza, son ahorcados o quemados vivos. Un caso que estremeció al altiplano boliviano, fue el secuestro de un Alcalde campesino, sindicado de haber desviado dineros de la comuna. En la plaza principal, luego de ser azotado, la turba roció con gasolina el cuerpo del infeliz y acto seguido, fue quemado vivo, para escarmiento de futuras autoridades. (Clovis Díaz).

Investigación: EL MUNDO MAGICO DE LOS"KALLAWAYAS"

Los "kallawayas" son médicos, herbolarios, curanderos y adivinos de Los Andes de Bolivia. Habitan la región más alta y montañosa del departamento de La Paz y propiamente, los poblados altiplánicos de Curva, Charazani, etc. Viven y trabajan en el maravilloso mundo mágico de la etnia aymara, lo que nos les impide cruzar las fronteras de pueblos quechuas ubicados en el centro y sur de este país. Deambulan por las principales ciudades bolivianas y tienen vocación de empedernidos viajantes a todo el mundo.
Su remoto origen se pierde en las cimas de las altísimas cordilleras. Ellos están seguros que en épocas lejanas, de gestación de la Humanidad, cuando el sol apenas alumbraba; cuando bosques, ríos y montañas estaban en formación, Mama Pacha, Madre de la Tierra, parió a los dioses del cielo, del aire y de la tierra que, según los aymaras, controlan la vida de los seres humanos y la actividad de los elementos.
La Mama Pacha, también procreó las especies animales y vegetales. Los hombres nacieron con sus propios oficios y según dicen, salieron caminando de la profundidad de las cuevas y de los cerros. Los kallawayas se dicen hombres de las montañas.
El paisaje andino, cargado de escenarios increíbles, soberbios; de inmensas rocas y caudalosos ríos, coopera a que los seres mortales admiren y teman a los famosos curanderos. Testimonio como el del indio cronista-dibujante, Guamán Poma de Ayala, autor de la "Nueva Crónica y buen gobierno" (1617), muestra en sus ilustraciones a los médicos-curanderos-adivinos del antiguo Kollasuyo, hoy Bolivia.
Los kallawayas, durante la dominación imperial de los incas en el Kollao, eran escogidos por el Supremo Inca, para que cargaran su litera, como símbolo de confianza y de distinción. El cronista indio, también se refiere a las costumbres y hechicerías de aquellos formidables curanderos que no sólo sanaban a sus pacientes, sino que por otra parte, conocían el arte de la adivinación y de la profesía.
Antes de que los españoles incursionaran a partir del Siglo Dieciséis, en el Tahuantinsuyo, (cuatro naciones precolombinas); los kallawayas habrían anunciado que el reino inca del Perú, viviría días de infortunio y que sería el fin del Imperio.
Los médicos viajeros, desde hace más de 500 años, no han dejado de caminar por los cuatro puntos cardinales de América Latina y el mundo. Curan a sus pacientes con hierbas, animales, tierra y minerales. Conocen todas las plantas del ecosistema andino: altiplano, valles y subtrópico.. Acostumbran curar a las personas que acuden a ellos, sugestionando y llegando a la mente de los pacientes.
Cuando el aymara o el quechua piensa que le va mal en su vida matrimonial y en sus negocios, se trata de un caso de brujería. Entonces el kallawaya, en las noches muy tenebrosas, ejecuta un ritual en el que mezcla lo nativo con lo religioso. Reza padrenuestros; humea incienso; se vale de lagartijas y conejos que pasa por la piel del enfermo y luego sugestiona al paciente. Los resultados son asombrosos, aún para los no creyentes.
Después de un largo proceso, en el que participan muchas veces los familiares de la persona enferma, el kallawaya conduce a su paciente hasta las orillas de un río. Pide que el hombre o la mujer en tratamiento, se bañe en un recipiente aparte y arroje esa agua al torrente. De esa manera, las penas, la enfermedad, la brujería y la mala suerte, se irán río abajo para no retornar jamás. El creyente, acto seguido, se cambia toda la ropa que llevaba puesta; la abandona y retorna a su hogar por un camino diferente al empleado en llegar hasta el río, para que la enfermedad o la mala suerte no le persigan. El kallawaya, no vuelve por un largo tiempo a la casa de su paciente donde había realizado el ritual. Teme traer en sus ropas, el hechizo o la enfermedad que había "sacado" al recién curado.
Los kallawayas, tienen gran demanda en todo el territorio boliviano. Indígenas, mestizos, negros y blancos, creen a pie juntillas en los médicos andinos y temen a los curanderos que se dedican a hacer el mal a unos para favorecer a otros.
El mundo mágico de los kallawayas es una realidad en Bolivia. La prueba es que, la llamada "medicina tradicional" ejercida por estos médicos caminantes, ya es oficial, compite y se alía a la medicina académica. En buen romance, los conocimientos kallawayas, no se perderán, mientras existan pacientes que la prefieren, antes que a la medicina que se enseña en las universidades. (Clovis Díaz)